La presidenta del PAN en Sinaloa, Wendy Barajas Cortés, fijó una postura firme contra la recién aprobada Ley Nacional de Aguas, argumentando que la normativa podría afectar derechos básicos y permitir un control discrecional del recurso por parte del Gobierno Federal.
Barajas sostuvo que el agua, por su carácter indispensable para la vida, no debe convertirse en un instrumento de presión o manipulación, señalando que la reforma representa un retroceso para los sectores productivos del país, especialmente para quienes dependen de la agricultura, la ganadería y otras actividades del campo.
Preocupaciones sobre el uso discrecional del agua
Según la dirigente panista, la nueva ley contempla permisos temporales para el acceso al agua, los cuales podrían ser negados o revocados bajo criterios poco claros. Esto, advirtió, facilitaría que el recurso se utilice como herramienta de control político.
Barajas también criticó que la legislación no fortalezca el acceso al agua como derecho humano, sino que incluya castigos y sanciones que, a su ver, terminan penalizando al sector agrícola en lugar de apoyarlo.
PAN exige una legislación más técnica y justa
La líder estatal afirmó que Acción Nacional seguirá oponiéndose al proyecto impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum, y pidió una ley con sustento técnico, enfoque social y recursos suficientes para atender las necesidades reales del país sin perjudicar a quienes dependen del agua para trabajar.