Con el objetivo de sensibilizar a la comunidad estudiantil sobre el impacto del entorno físico en la salud mental y la convivencia social, la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) —a través de la Unidad de Bienestar Universitario y la Facultad de Arquitectura (FAUAS)— llevó a cabo el taller: “La Paz como Derecho Humano a través de los Espacios Arquitectónicos”.
El evento, realizado en el Aula Magna de la facultad, fue impartido por la doctora Andrea de Jesús Loaiza Villa, responsable del Departamento de Tutorías de la FAUAS y especialista en salud mental. Durante su exposición, destacó que la paz no es simplemente la ausencia de violencia, sino un estado de bienestar integral que incluye el equilibrio emocional y físico. Además, agregó: “Nuestro taller tiene el objetivo de abordar la paz como cultura; un concepto necesario para la realización de los estudiantes, del personal administrativo y de las personas en general”.
Durante su intervención, la doctora Loaiza Villa explicó cómo ciertos elementos de diseño —como la iluminación, el orden y la presencia de áreas verdes— influyen directamente en procesos cognitivos como la memoria y la atención.
“Hablar de un espacio ‘limpio’ en términos auditivos y visuales permite a una persona tener mayor claridad en procesos de memoria, atención y concentración. Por ende, su estado emocional se equilibra, logrando un mayor bienestar consigo mismo y con el otro”, señaló la especialista, instando a los jóvenes a comenzar con acciones pequeñas, como el mantenimiento y orden de sus propias habitaciones y aulas.
Por su parte, el maestro Luis Diego Peregrina García, secretario académico de la facultad, subrayó que estos talleres son fundamentales para atender las áreas de oportunidad detectadas mediante la escucha activa de los estudiantes. “Entendemos la paz no como un fin, sino como el medio para lograr dinámicas de construcción y justicia social a través de una distribución espacial adecuada”, afirmó.
Asimismo, el maestro Gilberto Pérez López, coordinador del Centro de Cómputo, resaltó la urgencia de trabajar estos temas en las aulas dada la situación de violencia que vive actualmente la región: “Es necesario generar el cambio desde lo educativo y lo laboral para lograr la diferencia que queremos en nuestra comunidad”.
Finalmente, el taller se integró a la materia de Arquitectura Social, con el fin de que los futuros arquitectos diseñen espacios que prevengan el “caos psicológico” y fomenten la estabilidad emocional de los usuarios.